Depresión


Fuente: Google imágenes.
Los problemas afectivos en el adulto mayor son importantes tanto por la frecuencia, el impacto en el estado mental y por su gran influencia en la aparición y desarrollo de enfermedades físicas. 

Mella, Gonzáles, D'Appolonio, Maldonado, Fuenzalida y Días (2004), citando a Calderón (1990), la vejez es una etapa especial, en la que el individuo debe hacer un gran esfuerzo por adaptarse a los múltiples cambios en diversas dimensiones que debe enfrentar. Esta perspectiva es bastante coherente con una visión de proceso de envejecimiento más que de una distinción entre lo normal y lo patológico del tipo DSM IV o CIE 10. 

Con lo anterior, se infiere que hace falta criterios cuantitativos que cualitativos para determinar o conocer cuándo una persona tiene depresión. 

Como vemos, la definición de depresión posee aún claridad, como dice Mella et al (2004), el término depresión hace referencia tanto a un constructo como a un conjunto de síntomas, se produce una utilización ambigua del mismo, estando frecuentemente presentes ambos significados. 

Como respuesta al problema conceptual de la depresión, se ha intentado establecer una mejor delimitación y diagnóstico de la depresión en personas mayores, destacándose la propuesta de Gallagher y Thompson (1983), quienes consideran la depresión como un producto final, que refleja una serie de problemas relacionados con distintas áreas psicológicas, sociales y biológicas, Mella et al (2004). Dentro de esta definición conceptual se desocupa de los sentimientos excesivos de culpabilidad, inadecuación, preocupación excesiva y quejas hipocondríacas propias de gran parte de los adultos mayores.

Fuente: Google imágenes.
Por otro lado, se ha demostrado que el bienestar emocional de los adultos mayores disminuye con niveles bajos de ejercicio y salud física. Además, la depresión se correlaciona fuertemente con limitaciones como dificultad para preparar alimentos, comprar, salir, bañarse y un bajo sentido de control sobre la propia vida aumenta la depresión.

¿Entonces? 

Creo que vale la pena mencionar que no por ser un adulto mayor signifique que se convierta en, francas palabras, un inútil. Si bien es cierto que a veces los adultos mayores quieren realizar sus actividades por cuenta propia, hay que recordarles que no es malo pedir ayuda y también darles la confianza que necesitan para sentirse autónomos, además de brindarles la importancia que se merecen en una familia. 

Referencia:

Mella, R., Gonzáles, L., D'Appolonio, J., Maldonado, I., Fuenzalida, A. y Díaz, A. (2004). Factores asociados al bienestar subjetivo en el adulto mayor. Psykhe, 13 (1), pp. 79 - 89. Recuperado el 23 de abril del 2015 de http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0718-22282004000100007&script=sci_arttext


¡Gracias por visitar mi blog!

Comentarios